El abuso escolar puede adoptar diversas formas: violencia física, psicológica, verbal, sexual o negligencia. Esta puede ser ejercida por compañeros, docentes u otras figuras del entorno educativo.
En Ecuador, niñas, niños y adolescentes han reportado sentirse inseguros en las escuelas debido a la violencia, el bullying, el castigo físico y la falta de acompañamiento emocional.
Escucha con empatía y sin juzgar.
Frases como: “Estoy aquí para ti” o “Nada de lo que digas me va a enojar” pueden abrir espacios de confianza.
Observa sus gestos, silencios y actitudes.
Muchas veces el cuerpo habla más que las palabras.
Activa rutas de protección.
Si detectas señales de abuso, no esperes ni intentes resolverlo solo en casa. El silencio y la demora ponen en mayor riesgo a niñas, niños y adolescentes.
Actúa de inmediato:
Contacta de forma urgente al DECE (Departamento de Consejería Estudiantil) de la institución educativa. El DECE está obligado a activar protocolos de protección y garantizar la seguridad del estudiante.
Si sospechas abuso físico, sexual o una situación grave de violencia, denuncia de inmediato en la Fiscalía o en la DINAPEN. No es necesario “tener pruebas”; la sospecha razonable es suficiente para proteger.
Cada día que pasa sin actuar puede agravar el daño emocional y físico.
Denunciar no es exagerar ni traicionar a nadie: es cumplir tu rol de protección y salvar a tu hijo o hija de una situación que puede marcar su vida para siempre.
Busca ayuda profesional.
Psicólogos escolares, trabajadores sociales o centros de salud pública están capacitados para acompañar.
World Vision Ecuador, organización humanitaria con más de 45 años de presencia en el país, trabaja directamente con niñas, niños, adolescentes y sus familias para:
Apoyar espacios de participación como la Red Wamprakunapak Yuyaykuna, donde más de 1.300 niñas, niños y adolescentes alzan su voz por el derecho a vivir sin violencia y a tener una educación digna.
Facilitan talleres para que niñas, niños y adolescentes reconozcan sus derechos, aprendan a denunciar violencias y participen activamente en la transformación de sus comunidades.
La violencia escolar no es parte de crecer. Las experiencias negativas en la escuela pueden generar traumas, afectar la autoestima y limitar el desarrollo de niñas, niños y adolescentes.
Detección temprana + intervención oportuna = protección y recuperación.
DECE – Consejería estudiantil en cada institución educativa
Línea 100 – Ministerio de Educación
Línea 911 – Emergencias
Fiscalía / DINAPEN – Denuncias de abuso físico o sexual
Escuchar activamente a la niñez es una forma poderosa de prevenir violencias. Acompañar, confiar y actuar son actos de protección. Y también, de amor.
World Vision nos recuerda que las niñas, niños y adolescentes no solo necesitan ser protegidos. También necesitan ser protagonistas de su historia.