Más de 100.000 personas fueron desplazadas internamente en Ecuador en 2024. La mitad son niñas, niños y adolescentes. Pero ¿sabías que muchos de ellos no huyen con maletas llenas, sino con miedo? El desplazamiento forzado interno es una realidad que vive en silencio. No se ve en las portadas de los periódicos ni se escucha en los debates nacionales. Pero está allí, creciendo, casa por casa, barrio por barrio.
Es cuando una familia se ve obligada a huir de su hogar por amenazas, violencia o peligro inminente, sin cruzar una frontera internacional. En Ecuador, las principales causas son:
Amenazas de bandas delictivas
Reclutamiento forzado de adolescentes
Extorsiones, asesinatos selectivos y violencia comunitaria
Detrás de cada número hay una historia. Y muchas veces, esa historia tiene cara de niña o niño.
101.000 personas desplazadas internamente en 2024
+50.000 son niñas, niños y adolescentes
Fuente: ACNUR / UNICEF
Abandono escolar
Ansiedad, tristeza, insomnio
Separación de su entorno, pérdida de amistades
Falta de acceso a servicios básicos
Sentimiento de desarraigo y miedo constante
Muchas familias no denuncian por miedo. Otras no saben a dónde acudir. Los sistemas de protección infantil en Ecuador no están preparados para una crisis de desplazamiento forzado. No hay rutas claras, ni protocolos ni atención diferenciada para niñas y niños desplazados.
Esto provoca que muchas niñas y niños queden en una triple vulnerabilidad:
Por ser menores de edad
Por vivir en situación de pobreza
Por estar desplazados, fuera de sus entornos y redes
Nombrarlo. Huir por miedo no es migrar. Es desplazamiento forzado.
Visibilizarlo en medios, escuelas, redes y comunidades.
Sus voces importan. Muchos niños quieren participar, ser escuchados, volver a jugar.
Desde donaciones hasta acompañamiento emocional.
Fortalecer redes comunitarias de acogida y protección.
Protocolos de atención urgente para familias desplazadas
Atención educativa, emocional y de salud a niñas y niños
Acceso a refugios seguros
Haz correr la voz. Comparte este mensaje. Ninguna niña o niño debe huir en silencio.
¡Tú puedes marcar la diferencia!
Cada niña o niño desplazado merece vivir sin miedo, con acceso a educación, alimentación y protección. Conviértete hoy en un Héroe Naranja y apoya programas que les devuelvan la seguridad y la esperanza.