Soy Yanua, hija de la selva, la séptima de doce hermanos, y desde aquí defiendo el territorio que nos da vida. A través de ella, combino la enseñanza de nuestros conocimientos ancestrales con la sabiduría moderna.
Desde la sabiduría moderna, accedí a una educación profesional, soy cineasta y ahora ocupo la presidencia en la caja de ahorro de nuestra comunidad ecológica. También soy la vicepresidenta de mi comunidad, desde la cual me comprometí a trabajar con los niños por la defensa de nuestra selva y de nuestro territorio. Al amanecer, camino con las niñas y los niños entre los árboles y les enseño a reconocer las plantas, a escuchar el río y a entender que la selva también habla. Soy muy feliz compartiendo estos espacios porque sé que estoy sembrando futuro.
Hoy camino nuevamente por mi comunidad, pero no soy la misma. Regresé para compartir lo aprendido y para fortalecer lo que siempre ha estado aquí: nuestros saberes, nuestra cultura y el cuidado de la selva.
El emprendimiento de turismo comunitario, llamado Shakaim, no es una idea aislada. Para mí, es un legado que mis padres me transmitieron. Hace dos décadas ellos tuvieron esta idea, y ahora yo lidero la transformación de este sueño hacia un emprendimiento comunitario. Ahora son partícipes las niñas, los niños, los jóvenes, los adolescentes, las mujeres, las sabias, los sabios. Compartimos ideas y discutimos sobre nuevos rumbos para nuestro emprendimiento durante la toma de la guayusa, una ceremonia ancestral amazónica que es un espacio de encuentro y conversación. Todo lo hacemos en “minga”, en comunidad.
En uno de esos encuentros, donde soñamos el futuro de nuestra comunidad, también se sumaron nuevos aliados. World Vision Ecuador, a través del proyecto Juventud Verde, escuchó nuestra propuesta y nuestros sueños.
Como vocera de mi comunidad, para mí es importante cuando World Vision nos visita para realizar los talleres, porque son ellos quienes vienen y nos visitan para construir juntos. En estos encuentros hemos estructurado nuestro proyecto, le hemos dado más orden y responsabilidades a cada miembro que forma parte. Me encanta ver cómo las niñas y los niños ahora aportan ideas y participan, porque eso hace que nuestro emprendimiento sea diverso.
Además, con el capital semilla estamos mejorando la casa de voluntarios y pronto tendremos nuestra marca y logotipo. Estos avances no solo fortalecen el emprendimiento, también motivan a cada una de las personas que forman parte de este sueño.
Junto a mi amiga Doris, quien impulsa el arte en cerámica, somos mujeres liderando cambios en nuestra comunidad. Caminamos juntas, demostrando que el liderazgo también se construye desde lo colectivo.
Ver como toda la comunidad crece junta, con el apoyo y cuidado de la selva, es lo que necesitamos para continuar viviendo en ella. Porque mientras la selva siga viva, nosotros también lo estaremos.
A través del proyecto Juventud Verde, con el apoyo del programa LACT, que implementa The Karlsson Játiva Charitable Foundation, e implementado por World Vision Ecuador, 23 emprendimientos como el de Yanua están liderando cambios en la Amazonía ecuatoriana.
Durante 2026, jóvenes emprendedoras y emprendedores han fortalecido sus capacidades para hacer crecer sus negocios, desde el diseño de su modelo hasta la gestión de sus recursos. Además, reciben capital semilla y participan en ferias e intercambios de experiencias que les permiten aprender, conectarse y proyectarse. Así, sus iniciativas no solo generan ingresos, también cuidan la selva, fortalecen la comunidad y construyen oportunidades para las nuevas generaciones.