En Ecuador, muchas familias sienten que la violencia “se mete a la casa” a través de titulares, videos y mensajes que llegan todo el día. Y aunque informarse es importante, la exposición constante a contenido violento puede afectar el bienestar emocional: aumenta la alerta, la preocupación y el cansancio mental.
De hecho, un estudio nacional (World Vision Ecuador) encontró que en adultos ecuatorianos el 46,4% reportó tristeza, 39,2% desmotivación y 30,2% problemas para conciliar el sueño; y que un 12% relacionó esos síntomas con “la situación del país”.
Tu cerebro está diseñado para detectar peligro. Cuando recibe señales de amenaza (imágenes, videos, relatos de ataques) una y otra vez, puede activar un estado de hipervigilancia: como si el riesgo fuera inmediato y permanente.
En internet, esto suele convertirse en doomscrolling (seguir consumiendo noticias negativas sin parar). Investigaciones han encontrado que el doomscrolling se asocia con más malestar psicológico y menor bienestar.
Y Harvard Health advierte que este hábito puede tener efectos en la salud mental y física, por lo que recomienda poner límites y crear “bordes” de uso.
Si te pasa con frecuencia, no significa que seas “débil”; significa que tu sistema nervioso está saturado.
Dificultad para dormir o descansar (aunque estés cansado/a).
Ansiedad, sobresaltos, irritabilidad, tensión muscular.
Pensamientos repetitivos (“¿y si me pasa?”) o sensación de peligro constante.
Evitar salir, dejar actividades, sentirte “sin ganas”.
En niñas, niños y adolescentes: más miedo, pesadillas, cambios de humor, regresiones.
Si estas señales duran más de 2 semanas o interfieren con tu vida diaria, vale la pena buscar apoyo.
No se trata de “vivir en una burbuja”, sino de informarte con cuidado.
Define dos momentos del día (por ejemplo, 8:00 y 18:00) y evita noticias 1–2 horas antes de dormir.
Los videos tienden a activar más el estrés. Si necesitas informarte, prefiere resúmenes escritos.
Después de informarte, haz algo que le diga a tu cuerpo: ya pasó.
10 minutos de caminata
respiración lenta (inhalar 4, exhalar 6)
estiramientos o ducha tibia
No todo lo que circula es cierto, y el exceso de cadenas aumenta la angustia.
Silencia notificaciones de noticias.
Usa temporizador (15–20 minutos).
Deja el celular fuera del dormitorio.
Cuando todo se siente inmanejable, ayuda hacer algo concreto:
hablar con un vecino y acordar redes de cuidado
acompañar a tus hijos al colegio
preparar un plan familiar de emergencia (sin entrar en pánico)
Para niñas y niños:
No ver noticieros con imágenes violentas.
Explicar con frases simples: “Pasó algo peligroso, pero estamos tomando medidas para estar seguros”.
Validar emociones: “Es normal sentir miedo”.
Cerrar con seguridad y rutina: “Vamos a cenar, leer y dormir”.
En Ecuador existe apoyo telefónico. La Línea 171 (opción 6) brinda atención a personas que atraviesan crisis de salud mental; una guía pública reporta que entre enero y septiembre de 2024 se atendió a 23.486 personas mediante este servicio.
Pide ayuda inmediata si:
sientes que no puedes más,
tienes ataques de pánico frecuentes,
aparecen ideas de hacerte daño,
te cuesta funcionar (trabajo, estudio, cuidado de hijos).
También, ante una emergencia física o riesgo inmediato, contacta a los servicios de emergencia de tu localidad.
Cuidar tu salud mental no te desconecta de la realidad: te mantiene con energía para protegerte, acompañar a tu familia y tomar decisiones con calma. Si prefieres recibir información verificada, resumida y menos invasiva, puedes unirte al canal de WhatsApp de World Vision Ecuador, donde compartimos contenidos pensados para informarte sin saturarte.