En Ecuador, las vacaciones escolares son un momento esperado por niñas, niños y adolescentes. En el régimen Sierra-Amazonía, julio marca el cierre del año lectivo y el inicio de un periodo de descanso para muchas familias.
Pero las vacaciones no siempre significan calma. Al pasar más tiempo en casa, pueden aparecer nuevos desafíos: más uso de pantallas, cambios de rutina, discusiones entre hermanos, aburrimiento, cansancio en madres y padres, o dificultad para poner límites sin gritos.
Por eso, este tiempo también puede convertirse en una oportunidad para fortalecer el vínculo familiar. Las vacaciones no solo son para descansar: también son un momento valioso para escuchar más, compartir mejor y acompañar el desarrollo de hijas e hijos con amor, respeto y límites claros.
¿Qué es la Disciplina con Ternura?
La Disciplina con Ternura es una forma de crianza que propone educar sin violencia. No se trata de permitirlo todo, sino de acompañar a niñas, niños y adolescentes con empatía, diálogo y normas claras.
Poner límites también es una forma de cuidar. La diferencia está en cómo lo hacemos: desde el miedo o desde el amor; desde el castigo o desde la conexión; desde el grito o desde la escucha.
En un contexto donde muchas familias enfrentan estrés, inseguridad y preocupaciones económicas, criar con ternura puede ayudar a construir hogares más seguros y protectores.
Según datos recogidos por World Vision Ecuador, niñas, niños y adolescentes identifican como problemas importantes la violencia psicológica y verbal en la crianza, la inseguridad en las calles, el consumo de alcohol y drogas, y la violencia dentro de la familia. Esto nos recuerda que la protección empieza también en casa.
¿Por qué hablar de crianza durante las vacaciones?
Durante el periodo escolar, muchas familias tienen horarios definidos: clases, tareas, alimentación, transporte y descanso. En vacaciones, esa estructura cambia.
Y cuando no hay rutina, pueden aumentar los conflictos cotidianos:
-
“Está todo el día en el celular”.
-
“No quiere ayudar en casa”.
-
“Se acuesta muy tarde”.
-
“Pelea con sus hermanos”.
-
“No me hace caso”.
-
“Siento que pierdo la paciencia”.
Estas situaciones son normales, pero también pueden convertirse en momentos de aprendizaje. La Disciplina con Ternura nos invita a mirar detrás de la conducta: ¿mi hijo está cansado?, ¿necesita atención?, ¿está aburrido?, ¿no sabe cómo expresar lo que siente?, ¿necesita una rutina más clara?
En vacaciones, tus hijos no solo necesitan actividades. También necesitan conexión, límites claros y ternura.
Consejos para vivir unas vacaciones con ternura
1. Crea una rutina flexible
Las vacaciones no tienen que ser rígidas, pero sí necesitan cierto orden. Una rutina sencilla ayuda a niñas y niños a sentirse seguros.
Puedes acordar horarios aproximados para despertar, comer, jugar, usar pantallas, colaborar en casa y dormir. No se trata de llenar el día de obligaciones, sino de dar claridad.
Una buena idea es construir la rutina en familia. Cuando niñas, niños y adolescentes participan, es más fácil que se comprometan.
2. Pon límites sin gritar
Un límite claro no necesita gritos para ser firme. Por ejemplo, en lugar de decir: “¡Apaga eso ya!”, puedes decir: “El tiempo de pantalla terminó. Ahora vamos a guardar el celular y hacer otra actividad”.
Los límites funcionan mejor cuando son concretos, repetidos con calma y acompañados de una explicación breve.
No siempre será fácil. La crianza también cansa. Pero cada vez que eliges hablar con respeto, estás enseñando autocontrol, empatía y resolución pacífica de conflictos.
Te puede interesar: Grooming: El enemigo silencioso de nuestras hijas e hijos
3. Cambia el castigo por conversación
Cuando tu hijo o hija se equivoca, pregúntate: “¿Qué necesita aprender de esto?”.
La Disciplina con Ternura propone corregir sin humillar. Puedes conversar sobre lo ocurrido, nombrar la consecuencia y buscar una reparación.
Por ejemplo: si rompió algo durante una pelea, la consecuencia puede ser ayudar a ordenar, pedir disculpas y pensar juntos qué hacer diferente la próxima vez. Así, la corrección se convierte en aprendizaje.
4. Escucha sus emociones
Durante las vacaciones, niñas y niños también pueden sentirse frustrados, tristes, aburridos o ansiosos. A veces, lo expresan con enojo, llanto o desobediencia.
Antes de corregir, intenta conectar:
-
“Veo que estás molesto”.
-
“Entiendo que querías seguir jugando”.
-
“Sé que te cuesta apagar la pantalla”.
-
“Estoy aquí para ayudarte, pero el límite se mantiene”.
Validar una emoción no significa permitir cualquier conducta. Significa reconocer lo que siente tu hijo o hija mientras le enseñas una forma más sana de expresarlo.
5. Cuida también tu bienestar
Criar con ternura no significa ser una mamá o un papá perfecto. Significa reconocer que también necesitas descanso, apoyo y herramientas.
Si sientes que estás perdiendo la paciencia, haz una pausa. Respira, toma agua, aléjate unos segundos si es seguro hacerlo y vuelve a conversar cuando estés con más calma. La ternura también empieza contigo.
Vacaciones, protección y desarrollo
El tiempo libre puede ser una gran oportunidad para jugar, leer, cocinar juntos, conversar, caminar, hacer actividades creativas o fortalecer responsabilidades en casa. Pero también es importante estar atentos a riesgos como el uso excesivo de internet, la violencia, el abuso, el aislamiento o la inseguridad en la comunidad.
En una consulta nacional de World Vision Ecuador, niñas, niños y adolescentes señalaron la necesidad de sentirse seguros, contar con adultos que los escuchen y participar en decisiones que afectan su bienestar.
Por eso, durante las vacaciones, acompañar no significa vigilar todo el tiempo. Significa estar presentes, abrir espacios de confianza y recordarles que pueden acudir a ti cuando algo les preocupa.
En vacaciones, el mejor plan también puede ser conectar
No necesitas tener todo resuelto. No necesitas llenar cada día con actividades costosas. A veces, lo que más necesitan tus hijos es tiempo de calidad, una conversación tranquila, una norma clara y un abrazo oportuno.
Estas vacaciones, cambia los gritos por diálogo y los castigos por conexión. Criar con ternura es posible. Y empieza con pequeños cambios en casa.
Charla: Disciplina con Ternura
Este 26 y 27 de julio, te invitamos a participar en nuestra charla “Disciplina con Ternura”, un espacio pensado para madres, padres y cuidadores.
Conversaremos sobre consejos prácticos para acompañar a tus hijos durante su desarrollo, fortalecer la convivencia en casa y cuidar también tu bienestar como mamá, papá o cuidador.
Será una oportunidad para reflexionar sobre cómo poner límites con amor, reducir los gritos, escuchar mejor y construir relaciones familiares más seguras y afectuosas.
Te esperamos el sábado 26 y domingo 27 de julio en el centro comercial Altos del Cayambe Shopping
.png?width=550&height=688&name=Ternura%20que%20Conecta%20-%20Post%20redes-01_11zon%20(1).png)

