<img height="1" width="1" style="display:none" src="https://www.facebook.com/tr?id=509041493238819&amp;ev=PageView&amp;noscript=1">

5 consejos prácticos para combatir el acoso escolar desde el hogar

World Vision Ecuador
Sep 16, 2022 8:00:00 AM

¿Sabías qué? 1 de cada 5 estudiantes ha sido víctima de un acto violento de manera reiterativa en su escuela.
Como vimos en un artículo anterior, el acoso escolar es una serie de actitudes y acciones agresivas, intencionadas y repetidas que vive una niña o niño en su entorno educativo. La cifra es alta, aunque son muy pocos padres y madres quienes están al tanto de esta situación con sus hijas e hijos.

En este artículo te contamos qué acciones puedes tomar si tu hija o hijo lo vive. Además, abordaremos algunos factores del hogar que pueden influir a que niñas, niños y adolescentes tengan mayor probabilidad de vivir acoso escolar.

¿Sabes si tu hija o hijo es víctima del acoso escolar?

Debes saber que no todas las niñas y niños que son acosados o que acosan a otros piden ayuda. El aislamiento y las amenazas a las que niñas y niños que son acosados se ven sometidos, les impiden contar lo que están sufriendo. Por lo cual, existen numerosas señales de alerta que pueden indicar que alguien se encuentra involucrado en una situación de acoso escolar, ya sea como acosador o como acosado. Muchos padres, madres o cuidadores tardan en detectar cambios en sus hijas e hijos, sin embargo reconocer las señales de alerta es un primer paso importante para actuar contra el acoso escolar.

Todas las niñas y niños que son acosados manifiestan señales de alerta. Algunos comportamientos o síntomas que pueden ayudarte a identificar señales de acoso escolar son las siguientes:

  • Lesiones inexplicables
  • Pérdida o daño de ropa, libros, dispositivos electrónicos por razones que no puede explicar
  • Dolores de cabeza o estómago frecuentes, sensación de malestar o simulación de enfermedad para no ir a la escuela
  • Cambios en los hábitos alimentarios, como saltarse horarios de comidas o comer en exceso
  • Dificultad para conciliar el sueño o pesadillas frecuentes
  • Calificaciones bajas, pérdida de interés en las tareas escolares, o negación de a ir a la escuela
  • Pérdida repentina de amigos o deseo de evitar situaciones sociales
  • Disminución de la autoestima, se muestra más nervioso e inseguro
  • Comportamiento autodestructivo como escaparse del hogar, herirse o hablar de suicidio

Estos cambios no siempre esconden una situación de acoso escolar, sin embargo, sí son una señal de que algo está ocurriendo con tu hija o hijo.

¿Qué hacer si mi hija o hijo vive acoso escolar?

Sin duda, conocer esta situación es muy doloroso para una madre, un padre o un cuidador. Sin embargo, puedes actuar ante esta situación desde la raíz para que no vuelva a pasar. Lo primero es darle la importancia que se merece y segundo, es considerar que las medidas que tomes sean positivas para tu hija o hijo, y que no le causen más sufrimiento. Te contamos qué puedes hacer en seis pasos:

  1. Debes estar seguro de que la situación que vive tu hija o hijo se trata de acoso escolar, y diferenciarla de una pelea puntual que tuvo con sus compañeros.
  2. Diálogo con el centro educativo. Una vez confirmado, debes hablar con los responsables del colegio, no solo con los profesores de tu hija o hijo, también con quien dirige, quien quizá tenga datos acerca de los presuntos acosadores que el docente desconoce.
  3. Diálogo con la asociación de padres y madres. También es aconsejable que comuniques la situación a la asociación o comité de padres y madres del centro, ya que algunos pueden no haber sido tan observadores como tú y no se hayan dado cuenta de que sus hijas o hijos son o han sido víctimas de acoso y, al informar de tu caso, quizá les den sentido a comportamientos extraños.
  4. No mantener contacto con padres, madres o el niño acosador. En principio, no es aconsejable que te pongas en contacto directamente con los padres de los presuntos acosadores de tu hija o hijo. La reacción natural de ellos será defender a sus hijos, por lo que se podrían dar situaciones de tensión. Es preferible que los profesores o responsables del colegio sean los que informen a los padres de lo que está ocurriendo.
  5. Denuncia el caso. Si ves que en la escuela no se están tomando medidas para frenar la situación y ésta sigue ocurriendo, es mejor escalar el caso y denunciarlo a la policía para que pueda intervenir inmediatamente.

Recuerda que tu hija o hijo no es culpable.
Tienes que ayudarle a entender a tu hija o hijo que no existe nada malo en él por lo cual pueda ser culpable de vivir acoso escolar. Si lo consideras necesario, es mejor acudir a un especialista para trabajar en recuperar la autoestima de tu hija o hijo después de este proceso de sufrimiento constante.

Factores del hogar que influyen en el desarrollo del acoso escolar

Aunque en la mayoría de los casos de acoso escolar el papel de la familia suele pasar desapercibido, lo cierto es que la dinámica familiar también es determinante para la aparición y el mantenimiento de este problema. A continuación, te mostramos algunos comportamientos en casa que pueden hacer más vulnerable a tu hija o hijo de vivir acoso escolar:

  • Entornos familiares poco afectivos
  • Ausencia de patrones autoritarios en casa o, al contrario, demasiado autoritarismo
  • Situaciones de violencia familiar, abuso o separación de los padres
  • Demasiados mimos o humillaciones dentro de casa
  • Entorno limitado de relacionamiento de tu hija o hijo
  • Actitudes de rechazo hacia la hija o el hijo por parte de padres y madres

“Un niño que es testigo de violencia doméstica en su hogar tiene 15 veces más posibilidades de convertirse en una víctima o agresor”

5 formas de ayudar a mi hija o hijo a combatir el acoso escolar

Muchas niñas y niños que viven acoso escolar se sienten culpables de vivirlo y es muy difícil que puedan soltar sus sentimientos y confiar en adultos para contar lo que sucede. Anteriormente nos centramos en acciones a realizar en la escuela y con el entorno escolar para detener el acoso. Ahora nos centraremos en tu hija o hijo. Algunas formas de ayudarlos son las siguientes:

  1. Escucha y entiende sus sentimientos. Escucha con calma y dale contención y apoyo. A menudo, niñas y niños son reacios a contarles a los adultos sobre este tipo de situaciones porque se sienten avergonzados y culposos, o les preocupa que sus padres se desilusionen, se depriman, se entristezcan o reaccionen ante la situación. A otros les preocupa que sus padres no les crean o que no hagan nada al respecto.
  2. Estrategias de reacción. Es natural que una persona que acosa haga enojar a un niño porque eso es lo que los motiva y les hace sentir más poderosas. Ayuda a tu hija o hijo a practicar no reaccionar llorando, poniéndose rojo ni enojándose. A veces, resulta útil para niñas y niños practicar estrategias para tranquilizarse como contar hasta 10, escribir cómo se sienten, respirar profundamente o alejarse de la situación.
  3. No dar importancia al acosador. Enséñale a tu hija o hijo a decirle al niño acosador, de manera firme y clara, que deje de comportarse de esa manera, e irse. Practicar maneras para ignorar los comentarios dañinos, como no mostrarse interesado. Cuando se ignora al acosador, se le resta importancia y es posible que se aburra de tratar de molestarlo.
  4. Conversar sobre el tema. Puede que muchas niñas y niños no sepan reconocer que viven acoso escolar o que lo están practicando en contra de otros compañeros. Explícale lo que es, ya que cuando lo sepa, tu hija o hijo podrá identificarlo más fácilmente, ya sea que le esté sucediendo a él o a alguien más. Cuanto más le hables a tu hija o hijo sobre el tema, más cómodo se sentirá para contarte si ha sido testigo o víctima.
  5. Ayuda a tu hijo a confiar en sí mismo. Anima a tu hija o hijo a inscribirse en clases o participar en las actividades de la comunidad que más le gusten. Esto le ayudará a ganar confianza en sí mismo y a hacer un grupo de amigos con intereses comunes.

Conclusión

La primera clave para prevenir el acoso escolar, es estar alerta a las señales tempranas para actuar a tiempo. Lo más importante para prevenir que esto le suceda a tu hija o hijo, es el acompañamiento que como padre, madre o cuidador le puedas dar en su proceso de crecimiento. Ya que las relaciones familiares sólidas y una autoestima alta, sin duda son dos protectores muy fuertes de todo tipo de violencia.

Como aprendiste en los consejos, una de las claves es el diálogo, tanto con quienes conforman la comunidad educativa, así como las relaciones de comunicación que establezcas con tu hija o hijo.

Como parte del refuerzo de los momentos familiares que te recomendamos desarrollar, te compartimos estos eBooks para que los puedas descargar y los disfrutes junto a tu hija o hijo

 Screenshot_15-1

 

X
No te pierdas nada: