En nuestro blog anterior vimos de quien era responsabilidad nutrir espiritualmente, pero qué hay del rol que el padre o cuidador hombre puede cumplir en la vida de sus hijos e hijas.
Está demostrado que los vínculos fuertes y seguros entre el padre y los hijos hacen una gran diferencia en el futuro de estos. Las niñas y niños que se sienten amados y aceptados suelen tener mejores resultados en la vida. Las niñas y los niños que tienen una buena relación con su padre suelen estar mejor mental y académicamente, y tener carreras y familias más exitosas.
Estas son solo algunas de las razones por las que es importante la vinculación del padre en la nutrición espiritual y por ende algunos de los resultados cuando esto sucede es que los padres pasan más tiempo con sus hijos: los escuchan, comprenden sus necesidades y los motivan.
En la Biblia encontramos que es el padre y la madre son parte vital de la nutrición espiritual de sus hijos: "Graba estas palabras que te mando hoy en tu corazón. Incúlcalas continuamente a tus hijos; háblales de ellas cuando estés en casa y cuando vayas por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes". (Deuteronomio 6:6–7).
Para llegar a esto, es importante encontrar buenas estrategias para la coparentalidad donde los padres participen de manera positiva con la madre y los hijos, para el bienestar familiar. De hecho, se puede convertir en un modelo saludable que los niños podrán practicar más adelante en la vida.
Cuando los padres participan activamente de la crianza de los hijos, ellos tienen una perspectiva diferente. El padre puede ser intencional en el desarrollo de sus hijos al decirles a sus hijos que los ama todos los días. Los padres pueden mostrar amor abrazando, sonriendo, jugando, contando cuentos antes de dormir, mostrando interés en lo que los niños han hecho, inspirándolos y creando momentos alegres en el hogar.
Padres como modelos espirituales
¿Qué pueden hacer los padres o cuidadores masculinos para desarrollar la espiritualidad de sus hijos? Aquí hay algunas ideas de pasos prácticos y comportamientos para fomentar, honrar y promover la espiritualidad en los niños:
-
El padre camina y escucha de manera intencional.
-
El padre hace preguntas sobre las experiencias de belleza, naturaleza y amistades de su hijo.
-
El padre participa junto con el niño en disciplinas espirituales, como orar antes de comer, dar gracias cada noche, cantar canciones y leer libros como historias de la Biblia para niños y otros que fomenten valores.
-
El padre vive los valores de la fe familiar y los modela en su familia y comunidad.
-
El padre ayuda cuando la madre está estresada o tiene problemas físicos o mentales que puedan afectar a los niños.
-
El padre encuentra tiempo para estar con sus hijos todos los días ayudando en actividades como alimentarlos, bañarlos, cantar o vestir a los niños en edades tempranas, así como mantenerse conectado a medida que crecen.
Al poner en práctica esto, los padres están siguiendo el modelo amoroso de Dios: "El SEÑOR tu Dios te llevó, como uno lleva a un niño" (Deuteronomio 1:31).
Contenido adaptado de: Based on Early Childhood Development (ECD) and Spiritual Nurture of Children (SNC) behaviors to achieve holistic well-being of children).