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La Crianza con Ternura promueve la participación de las niñas en las ciencias

Anna Grellert
Feb 11, 2022 9:00:00 AM

Hoy es un día especial para todas las niñas del planeta porque celebramos el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia. Todas las niñas nacen con el potencial para aportar a la ciencia, pues ésta depende de la curiosidad, la libertad para plantear preguntas y la creatividad para proponer experimentos que le permitan contestar dichas interrogantes y generar conocimiento. Sin embargo, no siempre las niñas eligen las ciencias como proyecto de vida, debido a diferentes razones, entre ellas los estereotipos de género que históricamente han masculinizado el campo científico, la educación autoritaria y dogmática que se cierra a los cuestionamientos de las niñas y las inequidades sociales y económicas que limitan las oportunidades para que millones de niñas tengan acceso al universo de las ciencias.

Aunque todavía prevalecen muchos obstáculos culturales para la participación activa de las niñas en la ciencia, la cultura es una estructura viva que puede ser transformada. Las principales estrategias de transformación cultural son la crianza, socialización y educación. En ese sentido, la Crianza con Ternura que se sostiene en relaciones de amor y aceptación de las niñas, valora y respeta la singularidad de cada una y su derecho a discernir y realizar su sentido de vocación en el área que así deseen: científico, artístico, humanístico entre tantos otros. La Crianza con Ternura antes de promover un perfil predeterminado de comportamiento o lo que deban llegar a ser, acompaña a las niñas a un viaje al interior de su ser para que desde ahí se encuentre con sus deseos y sueños más profundos y auténticos. Así se va fortaleciendo su autoconocimiento, brújula orientadora de sus elecciones y herramienta para resistir, cuestionar y transformar imposiciones de género o barreras socioculturales que limiten su participación en campo de la ciencia.

Crianza con Ternura reconoce que cada niña llega a la comunidad humana con una contribución especial y singular a realizar para el bien de su comunidad. Sin embargo, la globalización de patrones de femineidad producidas y reproducidas a través de estrategias masivas de mercadeo y de la industria del entreteniendo pueden limitar y restringir el imaginario de las niñas. Desde la primera celebración de revelación del sexo del bebe, cae sobre ellas la pesa rosada, definida como las exceptivas sociales y culturales que delimitan con fronteras muy demarcadas el sentido de ser niña. Aún antes de nacer se convierten en princesas, en su infancia juegan a ser Elsa o Anna sin cuestionar si este es el guion más acorde a sus gustos y talentos o más desafiantes para su creatividad. En ese sentido, es fundamental abrir espacios en el imaginario de las niñas para que descubran el campo da las ciencias como una posibilidad legítima para ellas. Implicará por un lado ampliar oportunidades para que las niñas interactúen con escenarios diversos que incluyan la ciencia en las experiencias lúdicas, recreativas y educativas y por otro que éstas experiencias sean guiadas por la creatividad y dirigidas por sus propias narrativas.

La inclusión de las narrativas de las niñas en la experiencia lúdica es fundamental para que ellas elaboren lo que significaría ser una niña científica y futuramente una mujer profesional científica. En ese sentido, la Crianza con Ternura promueve la recuperación del juego libre auto-dirigido por la imaginación de las niñas que permite a cualquier niña imaginarse como científicas, ganadora del premio nobel de física, ingeniera, química o astronauta sin tener que esperar “a ser grande”. El disfrute que encuentre en estas experiencias es una importante fuente de motivación para transformar su juguete favorito en un proyecto educativo y laboral. En ese sentido, es fundamental que las niñas tengan acceso a museos interactivos de ciencia y tecnología, visiten a laboratorios, lean la biografía de otras niñas y mujeres científicas y descubran el mundo de las ciencias desde muy temprano y que este se convierta en uno de sus juegos favoritos.

La Crianza con Ternura también promueve la ciencia en la vida de las niñas porque brinda espacio para su curiosidad e indagación, son importantes herramientas y habilidades para método científico. La Crianza con Ternura reconoce que la capacidad de asombro ante el mundo que las rodea es un regalo ancestral que abre la puerta hacia preguntas ingeniosas de las cuales dependen la ciencia. Reconocer y cultivar esta capacidad de asombro e indagación es otro paso en dirección a la lógica científica. Para los adultos cuidadores-educadores implica dejarse conducir por la curiosidad innata de las niñas, resistir el impulso de brindar respuestas preconcebidas, sino más bien animarlas y acompañarlas a construir una manera para responderlas. Debido a la brecha generacional, la madre o padre pueden sentirse intimidados por las preguntas científicas de las niñas, sin embargo, ellos no tienen que tener las respuestas explicativas de sobre la fotosíntesis o el Ciclo de Krebs, sino el deseo de acompañarlas y descubrir juntos las maravillas de la ciencia. Celebrar los descubrimientos y conocimientos científicos de las hijas es también una manera de reafirmar que este campo es una opción legítima para ellas. De igual importancia es reconocer y cultivar la tolerancia a los errores, la capacidad de aprender los mismos y la fuerza interior para intentar una y otra vez hasta lograr el invento o el descubrimiento científico que procuran.

Promover la ciencia entre las niñas también significa abrir las puertas de la casa y de la escuela para vayan al encuentro con la naturaleza y la experiencia social. Encarnadas en la dinámica de la vida plantearán preguntas que brotan desde su corazón sea porque este palpita aceleradamente por el éxtasis de la curiosidad o porque se quebrante ante situaciones sensibles que quieren ayudar a resolver. ¿Quién cuelga el arcoíris en el cielo? ¿Cómo frenar el calentamiento global? ¿Es posible prevenir la leucemia con una vacuna? ¿Existe una molécula del amor en mi cuerpo o es una idea que cultivo en mi mente? Una educación con ternura construida desde las preguntas, intereses y curiosidades de las niñas es más conducente de su pensamiento científico. Implicará ir paulatinamente transformado el currículo educativo predeterminado exclusivamente por los adultos educadores para incluir los intereses y preguntas de las niñas, así se podrá cultivar y sostener su motivación para encontrar sus respuestas a través del método científico. La motivación interior es fundamental pues dependiendo de su pregunta, para algunas niñas construir sus respuestas mediante el ejercicio científico podrá tomar días o semanas, sin embargo, para otras representará un esfuerzo de toda una vida, un camino de realización existencial.

La sororidad y la mentoría entre niñas y mujeres científicas es otra manera de abrir el espacio de participación para las niñas en el campo de las ciencias. Las niñas representan una fuente de apoyo unas para con otras en el proceso de encontrar las respuestas científicas a sus preguntas. Superar la competencia entre las niñas y promover el compañerismo y la solidaridad entre ellas es una manera de cultivar mayor fuerza para sostener su proyecto científico. Esta misma fraternidad es el vínculo que une a las niñas para que se organicen, reivindiquen y velen por su derecho a las ciencias en la educación, cultura y recreación. Las relaciones intergeneracionales entre mujeres científicas y las niñas es de vital importancia, pues las niñas requieren una mujer adulta con el compromiso para acompañarlas y orientarlas en logro de sus sueños y proyectos en mundo de las ciencias. Por otro lado, las mujeres adultas también requieren las niñas para recordarles la importancia del asombro, curiosidad y la alegría de descubrir cosas nuevas.

En este día que celebramos las niñas y las mujeres en las ciencias, hacemos una invitación a toda la sociedad a comprometerse con las niñas de nuestro planeta, afirmado su curiosidad, escuchando sus preguntas y velando por el derecho al conocimiento y la ciencia. Que toda niña que sueñe en hacer una gran contribución a la humanidad a través de la ciencia la pueda lograr.

Juntos podemos ser parte de esta transformación que empodera a niñas y mujeres. Sé un Héroe Naranja ¡AHORA!.

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